Técnica: la obra de los demás

Yo siempre digo que hay que fisgar la obra de los demás, desde sketchbooks hasta cuadros gigantes, pero ¿Cuanto? Hoy me he planteado esa pregunta a mí mismo ¿Cuanto hay que andar mirando la obra de otros? La respuesta que me doy, que he discurrido es, lo suficiente pero no demasiado. Hay que mirar para saber lo que se está haciendo por el mundo, para estar al día, para recibir la influencia de los demás. Los artistas plásticos somos mirones por naturaleza, al fin y al cabo la mirada es parte esencial de nuestro proceso, así que podemos decir que es una necesidad vital que hay que colmar, por que si no al final lo pagarás. Ya he dicho en alguna ocasión que nunca siento tantas ganas de hacer, como cuando miro la obra de otros, cuando veo acuarelas corro a buscar las mías, lo mismo para los lápices de colores o el gouache, pero estos impulsos me durán poco. La explicación es sencilla, no soy ese. Sí, probar es bueno, necesario incluso si no como te vas a encontrar a tí mismo, pero tampoco puedes invertir más tiempo del imprescindible en ello. Ahí empieza la segunda parte de la respuesta que me dí a mi mismo. Es decir «no demasiado» tiempo dedicado al fisgoneo ¿Por qué? Fácil, por que te desvía de tí mismo, de tu verdadero yo.

Yo soy de blanco y negro, lápiz grafito para más señas, aunque ahora le estoy cogiendo el gusto a añadir algo de carbón a la mezcla. Sé que no soy de color por qué si me paro y miro en mi interior, veo que para que mi propia obra me haga vibrar (el crítico más duro siempre vive en nuestro interior) no necesito el color, me bastan los matices que logro con el blanco y negro, me bastan los constrastes, las sutiles transiciones, las formas de las líneas, todo eso me llena al tener mi propia obra acabada ante mí. Aunque a veces me diga ¿por que no ponerle color? y lo intente, una vez más (ni os podéis imaginar cuantos dibujos experimentales he tirado), al final sé que volveré a casa, a mis lápices de grafito. Por tanto esa es la vía en la que tengo que invertir la mayor parte de mi tiempo, aunque de cuando en cuando me vaya a visitar territorios ajenos.

Según el Tao Teh King «Aquél que permanece donde ha encontrado su verdadero hogar, perdura largo tiempo», así que una vez que ya sabes cual es tu técnica, tu forma de expresar, tu tema fetiche, sigue la vía hasta el final, seguro que allí está tu verdadero hogar. Espero que esta entrada, una más de la serie «hacer camino al andar» os resulte útil e interesante, es fruto de mis vagabundeos mentales. También es importante pensarse a sí mismo, pensar sus por qués, no todo va a ser técnica pura y dura.

No os olvidéis de dibujar y de ser felices dibujando, o de la forma que más os llene.

dibujo tinta camino
dibujo tinta camino

3 comentarios en “Técnica: la obra de los demás

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