Técnica – Todo es camino.

Sabemos como empezamos la obra, pero nunca sabemos como acabará, si acabará bien o en desastre (Sobre esto podéis leer la entrada La paradoja temporal). Sabemos hacia adonde queremos ir, de una forma clara, o simplemente tenemos una vaga idea. Solo empezamos y vamos haciendo, o eso es lo que creemos, la realidad es que dibujar o pintar, sea cual sea el medio es ir avanzando a tientas, probando y haciendo. Sobre esto ya hice una entrada en su día (Técnica: proceso), pero lo vuelvo a traer de nuevo, por que nunca tuve tanto esa sensación como cuando hice la acuarela que se puede ver más abajo. Literalmente oí una voz en mi cabeza que decía «¿Me pregunto en que acabará esto?» Era el primer día de vacaciones y estaba en una de mis zonas fetiches para cazar dibujos, supongo que todo contribuyó a que me relajara y fuera haciendo, sin preocuparme de nada, ni de enojarme por si «no estuviera saliendo bien», ni de ser feliz, esa tan manida fórmula de «solo disfruta», como si finalmente el resultado no importara. Era puro proceso, hacer, estar inmerso en el proceso sin más. Y milagro, no sé debido a qué pero el resultado me encantó, y aún hoy cuando miro esa pequeña acuarela, me siento bien, con el recuerdo y con el resultado. Esto lo ligo también con la anterior entrada, no solo creamos obras que tal vez serán vistas por un posible público, creamos piezas que algún día funcionarán como la archiconocida magdalena de Proust.

Espero que os guste la acuarela, y que mis reflexiones os inviten a reflexionar sobre este tema, con eso ya me doy por satisfecho. No os olvidéis de dibujar, de pintar y de ser felices haciéndolo.

Acuarela. Árbol y paisaje.

Deja un comentario